Hay veces que me encuentro con piezas muy especiales que parecen rescatadas de un cuento de princesas.
Este es el caso de esta curiosa pieza, una bonita puerta que perteneció a un palacio.
Lástima que no pueda hablar, aunque yo cuando la miro dejo volar la imaginación y parece que veo un salón de baile lleno de princesas.
Medidas 180 cm largo x 57 cm ancho
Precio 300€ sin restaurar
El caso es que este tipo de piezas son difíciles de adaptar a una casa de hoy en día, pero a mi se me ha ocurrido que podíamos recuperarla para crear un cabecero.
Siempre me han gustado este tipo de cabeceros policromados, me parece que le dan al dormitorio un aire muy personal.
Y por eso se me ha ocurrido que esta puerta sería perfecta para una cama de matrimonio
De todas formas seguro que a vosotros se os ocurre alguna propuesta para poder devolver a esta puerta todo su esplendor palaciego.


7 comentarios:
Es una preciosidad todo esto.
He visto lo de "venta", tenéis en Madrid también una tienda "real"?
Besotes
Hola Mita, no tenemos una tienda, lo que tenemos es un taller de restauración de antiguedades en general, muebles, pintura, porcelana, papel, Y además damos el servicio de búsqueda y venta de muebles y piezas singulares.
Nos encantaría que nos visitaras, cuando quieras.
Y Chus te atenderá de maravilla. Te llevará por zonas donde verás preciosidades y aquello que no veas, ella, con esa ilusión que pone en todo te hará que lo descubras. Te hará pasar un rato estupendo. Lo sé por propia experiencia. Eres una gran profesional y una estupenda persona. Besitos. Belén.
hola Chus!! Me encanta la puerta. Es toda una joya!!! Son de esas piezas que de solo mirarlas, te pueden alegrar el momento.
Besitos.
María Jesús, qué trabajo tan bonito tienes, además se ve que disfrutas con él.
Mucha suerte y ya nos vemos por aquí.
Un saludo.
Me parece maravilloso que al ver un objeto antiguo o a veces desechado en la basura seamos capaces de imaginarlo arreglado y con una función apropiada. Esa forma de ver los objetos creo que mejora con la práctica de la restauración y decoración pero tiene que tenerla la persona. Conozco mucha gente que cuando cojo un mueble viejo me miran con cara de locos. No son capaces de imaginarlo arreglado...
¿Dónde está el taller?
Publicar un comentario en la entrada